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CIUDAD DE MÉXICO | Agustín Gelista García

El colorido en la conmemoración del CCVI Aniversario de la gesta heróica del inicio de la Independencia de México, fue el brillo y presencia, así como el calor humano de miles de personas que se apostaron a lo largo del recorrido de 6.5 kilómetros en el desfile, en cuyo magno evento participó la Charrería -considerados reserva del glorioso Ejército Mexicano-, quienes dieron muestra de la unidad, disciplina y carácter con que forjan su deporte a caballo, conformando así una forma de vida ejemplar y una vez más cautivó al pueblo, que les ovacionó con especial cariño, como cada año ocurre.

La plancha del Zócalo capitalino de vistió de luces una vez más, con enormes mosaicos multicolores, bandas de guerra que dirigieron el paso firme y acompasado de los militares en sus diferentes armas y comisiones; fue el propio Presidente de la República, Lic. Enrique Peña Nieto, Comandante en Jefe de las fuerzas armadas, quien luego de pasar revista e izar el monumental lábaro patrio, dio el banderazo para el inicio de tan emblemático desfile en el que se muestra el armamento con que cuenta el Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina-Armada de México y la Fuerza Aérea Mexicana, que son el resguardo de la patria, ganando asimismo el reconocimiento de la población reunida.

El Himno Nacional fue entonado por el pueblo, funcionarios y asistentes al evento, luego, el mando – Comandante, Noé Sandoval (quien al final de 1 hora y 58 minutos, dio el parte: “sin novedad”), ordenó el desfile y tocó a los Cadetes del Colegio Militar, encabezar la parada militar, dejar muestra de disciplina y marcialidad, así como fue con todos los participantes de las Fuerzas Armadas -Almirante, Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina-, que signaron su lealtad y compromiso con el país, por ello el General de División D.E.M. Salvador Cienfuegos Zepeda -Secretario de la Defensa Nacional-, dijo sentirse orgulloso de la entrega de los hombres que tienen a cargo el resguardo y la paz de nuestra patria.

Un lábaro monumental irrumpió el espacio, luego fueron las 46 banderas emblemáticas, para asimismo ver el arribo a la plancha de un grupo de paracaidistas, cuyo arrojo, valor y entrega se mostraron con firmeza, además del paso diferentes aeronaves -fueron 149 en total-, surcando el cielo capitalino para beneplácito y admiración de los presentes, todos ellos niños, jóvenes y adultos, cuyo encanto es ver los diferentes uniformes de los integrantes de las Fuerzas Armadas, sus “camuflajes”, artefactos de servicio -lanchas. cocinas ambulantes, etc.,- además de vitorear a los integrantes del ejército de salvación y ayuda de la Marina Armada de México, fueron los más ovacionados, todo virtud al apoyo que brindan a la población en caso de desastres naturales.

El grupo de enfermeras de la Escuela Militar de Medicina, aclamadas, porque son damas que se preparan y entregan su servicio a las comunidades; los jóvenes cadetes e integrantes del Ejército Mexicano que salvaguardan a poblaciones enteras se ganaron la admiración de su pueblo, que no cesó en vitorearlos, ofrecerles el aplauso sincero, espontáneo, lo que asimismo ocurrió cuando aparecieron el en reducto de desfile los charros, cuya gallardía y disciplina fue ovacionada; ellos integrantes de la Federación Mexicana de Charrería y la Asociación Nacional de Charros, entregados a su deporte y forma de vida.

Digno ejemplo de unidad, carácter y fuerza conque forjan sus vidas y se entregan a su deporte a caballo, encabezados por sus Presidentes -Dr. Miguel Ángel Pascual Islas y el Lic. Arturo Jiménez Mangas, de la Nacional, además de sus compañeros de asociaciones; la equidad de género dejó ver a varias damas a caballo, ellas, la Reina Nacional de la FMCh -Melissa Alejandra I-, Raquel I -Reina de la Asoc. de Charros de Azcapotzalco, Karina I Reina de Regionales de La Villa, la escaramuza del Pedregal y su Reina -Andrea I-, Aline I de la Decana y escaramuza Rancho San José -Campeonas Nacionales-.

Un distinguido acompañante -además de tantos amigos de la Decana-, el Lic. Pedro Luis Benítez Vélez -Subdirector General de CONADE-, quien al lado del Dr. Pascual Islas y Arturo Jiménez Mangas, se regocijó guiando su cabalgadura por el piso asfaltado y con alta temperatura, pero con ése cariño por ser binomio ejemplar, dado que al caballo se le quiere, se le cuida y se presenta en los grandes eventos, a todos ellos -que son muchos grandes amigos-, gracias por su apoyo -al Arq. Fernando Pascual Islas, al Ing. Ricardo Anaya-, bastiones en esta participación, a todos reiterado agradecimiento, porque así se luce la charrería.

Con gran orgullo la escolta de la FMCh portó lábaro patrio y junto con el porta-estandarte Lic. Said Goldner González, encabezaron a la charrería, con sus binomios distinguidos, porque ellos saben que son imagen de México para el mundo, por ello recibieron los vítores de su gente, todo ése pueblo auténtico como el deporte a caballo que es nuestro, que desde 1933 es el deporte nacional, ahora herencia ancestral ejemplo para la humanidad y que un día la UNESCO habrá de declararla Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Es así, como se cierra un ciclo para esta hermandad de charros, sin distingos -con el Mayor Cuauhtémoc Lenin García González-, han participado por cuatro años en el magno desfile y a manera de despedida el Dr. Pascual Islas dijo, “deseo que esta forma de unidad quede instituida, para que la FMCh y la Nacional de Charros proyecten su unidad como ejemplo de amor a nuestro deporte”; asimismo el Lic. Arturo Jiménez Mangas agradeció el gesto y enlazaron una vez las manos para el saludo y el abrazo franco, ahí quedará para la historia.

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