Miguel Pascual ha recibido la noche de este martes una importante muestra de apoyo por buena parte de los presidentes de asociaciones de charros de Querétaro que se dieron cita para la reunión convocada por el equipo de campaña en la capital del estado y que tuvieron la oportunidad de mencionarle al candidato de las mayorías muchas de las inquietudes y problemas que aquejan, no sólo a la familia charra queretana, sino a todo el deporte nacional.

La respuesta de los presidentes de asociaciones al llamado del Candidato de las Mayorías fue avasalladora. Además de 20 de los 34 presidentes de asociaciones queretanas con derecho a voto y otros más que solicitaron disculparan su ausencia, la reunión celebrada en conocido restaurante de la ciudad de Santiago de Querétaro no puede calificarse sino como un éxito. Y además de la asistencia, resalta la participación de muchos de los presidentes que tomaron la palabra y le hicieron saber al doctor Pascual, viejo conocido en la entidad, la problemática existente.

En ese sentido fue muy claro el mensaje enviado: Querétaro no se anda por las ramas, no se deja engañar por la campaña de montaje en torno al actual Consejo Directivo de la Federación y a su candidato oficial, y exige un cambio que frene el Autoritarismo (Monarquía la ha llamado la compañera María Eugenia García) existente en la máxima casa rectora del deporte nacional.

Uno de los personajes que levantó la voz de manera contundente fue don Julio Guzmán, de Rancho La Gloria quien, junto a la licenciada Olvera de la escuela de charrería «San Judas Tadeo», denunciaron muchas de las irregularidades existentes en el manejo de las categorías infantiles y del Campeonato Nacional de la especialidad y el delicadísimo tema de los «cachirules» dentro de escuadras que han obtenido coronarse en diversas ediciones del evento.

También se tocó el tema de los Campeonatos Regionales, y es que se destacó la mala división en que están conformadas cada región de la República, además de varios detalles que muestran la informalidad del actual régimen del Consejo Directivo. En concreto, se llamó la atención y lo refrendó el mismo Presidente de la Unión Estatal, José Antonio Quiroz, sobre que la plana mayor de Federación primero permite a un par de equipos queretanos el poder ir a eliminarse al Regional del Centro-Altiplano en el Estado de México, prohibiendo a las demás escuadras asistir a ese Regional obligándolas a ir a Michoacán, y después negar categóricamente que se haya otorgado permiso alguno.

Queretaro sabe con quien está. Fotografía: Juan Fernando López Rangel
Queretaro sabe con quien está. Fotografía: Juan Fernando López Rangel

Miguel Pascual retomó el tema de los seguros, un auténtico dolor de cabeza para las asociaciones de un tiempo para acá, tomando en cuenta que se dijo que a veces no todos los charros están asegurados a pesar de haber pagado su cuota, y se habla de casos en que había estados en que ningún elemento de ningún equipo estaba cubierto por el seguro. El resolver la problemática de la mala gestión en el caso de las aseguradoras es uno de los puntos claves que tiene por delante Miguel Pascual en cuanto tome las riendas de la Federación.

Eunice Ruiz, delegada de escaramuzas de Querétaro, dio la pauta para hablar de la cuestión femenil y, de buenas a primeras, la gran noticia que todas las escaramuceras esperaban: en caso de salir favorecido con el voto el próximo 24 de septiembre, el doctor Pascual abrirá las puertas para que las escaramuzas escojan a sus representantes, ya sean coordinadora nacional y de jueces. Sin duda un logro más que se unen a toda la línea de éxitos que ha cosechado Miguel Pascual a lo largo de su campaña.

Así pues, la mesa está puesta. Querétaro une fuerzas junto a buena parte de los estados del país y otorgará el grueso de sus votos a la mejor opción para la charrería, el cambio que le urge a nuestro deporte nacional, para dejar atrás la época oscura de autoritarismo y dar paso al regreso de la charrería familiar, charrería de antaño, la de nuestros padres y nuestros abuelos, y que tanto añoramos.